Rubí de Cyttorak
Written by Juan Jose on Septiembre 17, 2008
El rubi de Cyttorak es una gema preciosa, de un rojo intenso y con el aspecto de una gema normal de unas 6 pulgadas de diámetro, y sobre unas 3 o 4 pulgadas de altura, sin embargo, estas medidas aunque son las habituales, pueden alterarse místicamente como se ha visto en alguna ocasión.
El rubí lleva una inscripción que reza mas o menos así: “Aquel que toque esta gema, poseera el poder de Cyttorak, de ahora en adelante, tú, que lees estas palabras, te convertirás por siempre en el Imparable Juggernaut”. Haciendo caso a esta cita, la gema transfiere una porción del poder de Cyttorak a cualquiera que la toque , incrementando su tamaño y dotándole de una enorme fuerza e invulnerabilidad, la cual incluye un campo de fuerza casi impenetrable, también permite a aquel que la toque sobrevivir sin comer, beber o respirar. Teóricamente, la gema proporcionaba también la capacidad de lanzar rayos de fuerza mística, la habilidad de animar estatuas o comunicación telepatica a nivel global.
Origen:
Hace miles de años, un grupo de ocho seres místicos ancestrales de increible poder, conocidos como la Octoesencia, no se ponían de acuerdo en cual de ellos era el más poderoso, para dilucidarlo, decidieron que cada uno de ellos crearía un tótem místico que estaría imbuido por el poder de su creador.
El primer humano que tocara el tótem sería transformado en uno de los Ejemplares, representación viviente del poder de cada miembro de la Octoesencia. Cuando cada uno de los ochos Ejemplares se despertara, los ocho dividirían la Tierra reclamándola para sus creadores, iniciando una guerra para resolver la milenaria disputa.
Cyttorak, uno de los miembros de la Octoesencia, creó un rubí como tótem místico, y al igual que los restantes Ejemplares, envió los totems a la Tierra, los totems fueron recogidos y ocultos por los seguidores de cada miembro de la Octoesencia. El Rubí de Cyttorak fue recogido por los seguidores de Cyttorak, y ocultado en un templo de la selva del sudeste asiático, donde permaneció durante cientos de años.
Se lanzó un hechizo que provocaba que cuando uno de los tótems fuera encontrado, los otros lanzarían una llamada, permitiendo que los otros tótems fueran encontrados.
En el siglo XX
Hace años, dos jóvenes hermanastros, Charles Xavier y Cain Marko, se alistaron en el ejército de los USA, que combatió en el sudeste asiatico. Durante una refriega, el joven Cain huyó de la batalla, internándose en la selva. Xavier vio como su hermanastro huía, y marchó detrás de él intentando que no abandonara el ejército, pues se le consideraría un desertor.
Cain entró en una cueva, sin saber que allí se ocultaba el templo de los seguidores de Cyttorak, y encontró el rubi de Cyttorak, y tras leer la inscripción (y tal vez atraido por la llamada mística), entró en el templo dispuesto a hacerse con la gema. Ni los gritos de Charles, ni las bombas que caían en los alrededores impidieron que Cain llegara hasta la gema y se hiciera con ella, el poder de Cyttorak comenzó a inundar su cuerpo, sin embargo, la montaña que ocultaba la cueva fue alcanzada por los bombardeos, lo que provocó un derrumbe, Xavier intentó avisar a Cain para que saliera de allí, pero Marko no le hizo caso. La cueva finalmente se derrumbó, y sobre ella la montaña, sepultando a Cain bajo cientos de toneladas de roca, esto seguramente interrumpió el proceso de la Octoesencia, y los demás tótems místicos no emitieron la llamada.
Cain tardó años en salir de su entierro, pero cuando salió, se había convertido en el imparable Juggernaut, que sería durante años enemigo de los X-men, grupo dirigido por su hermanastro Charles Xavier.
El avatar de Cyttorak nunca dio muestras de seguir los designios de su benefactor, seguramente por el mismo fallo que no activó la llamada, ya que una de las características del hechizo era que los Ejemplares solo seguían los designios de sus benefactores.
Al principio, Juggernaut conservaba la gema, tal vez como talismán, pero cuando decidió compartir la gema con su amigo, Tom el Negro Cassidy, vio que su poder se reducía a la mitad. Marko volvió a recuperar la gema, recuperando todo su poder, y la lanzó al espacio.
La gema desapareció durante meses, pero cuando volvió a la Tierra, después de un tiempo, Marko recuperó la gema y desde entonces la porta siempre con él.
No fue hasta años recientes, cuando el hechizo de la octoesencia volvió a activarse, cuando encontraron uno de los tótems místicos, se activó la llamada y los restantes tótems volvieron a ver la luz, apareciendo los siete Ejemplares.
Juggernaut fue atraído al lugar donde se habían reunido los demás Ejemplares, los cuales tenían planeado seguir los designios de la Octoesencia y llevar la guerra a la Tierra, como era el único de los avatares de la Octoesencia que mantenía su personalidad, Marko se unió a los heroes que combatieron a los Ejemplares impidiendo sus planes de conquista. Esto le granjeó la enemistad de los demás Avatares, que lo capturaron y dispusieron a ejecutarlo, aunque la intervención de los Vengadores lo impidió.
La intervención de Juggernaut, interfiriendo en los planes de la Octoesencia, enfureció a Cyttorak, el cual planeó vengarse de su avatar, poco a poco fue privándole de poder, y después creó un nuevo Juggernaut, con una nueva gema, pero este nuevo avatar fue derrotado por Marko con la ayuda de Hulka.

